Bomberos y Fundación MAPFRE forman a vecinos de Huesca para mejorar la prevención frente a los incendios

Bomberos y Fundación MAPFRE forman a vecinos de Huesca para mejorar la prevención frente a los incendios

La prevención de incendios empieza mucho antes de que aparezcan las llamas. Empieza cuando sabemos reconocer una situación peligrosa, cuando conocemos cómo abandonar un edificio lleno de humo, cuando evitamos conductas de riesgo y cuando entendemos qué medios de protección tenemos a nuestro alcance. Esa es la filosofía que vertebra la Semana de la Prevención de Incendios 2026 en la Hoya de Huesca.

Bomberos, especialistas en prevención y Fundación MAPFRE acercan estos conocimientos a la ciudadanía mediante unas jornadas que se desarrollan en Ayerbe, Almudévar y Tierz. La iniciativa pretende reforzar la cultura preventiva y trasladar a niños, jóvenes y adultos una enseñanza sencilla pero decisiva: en una emergencia, saber cómo reaccionar puede marcar una enorme diferencia.

La prevención de incendios llega directamente a los municipios de la Hoya de Huesca

La edición de 2026 tiene una característica especialmente relevante: las actividades salen del ámbito de Huesca capital para acercarse directamente a diferentes localidades de la comarca. Con ello, la prevención deja de ser únicamente un concepto técnico y se convierte en una experiencia cercana para vecinos y escolares.

La campaña está impulsada por la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos (APTB) y Fundación MAPFRE, con la colaboración de las administraciones y entidades locales. Durante las actividades se explican los principales riesgos de incendio y las pautas básicas de autoprotección, además de mostrar diferentes medios destinados a combatir el fuego.

Conocer previamente dónde se encuentra un extintor, identificar las vías de evacuación o comprender por qué el humo puede convertirse rápidamente en una amenaza son conocimientos sencillos que adquieren una importancia extraordinaria cuando surge una emergencia real.

La formación pretende precisamente evitar que estas cuestiones se descubran cuando ya existe un incendio. La prevención eficaz consiste en anticiparse al problema, reducir las posibilidades de que aparezca y disponer de unas pautas claras para responder si finalmente ocurre.

La autoprotección como primera herramienta frente a un incendio

Uno de los ejes fundamentales de las jornadas es la autoprotección. No se trata de convertir a los ciudadanos en bomberos improvisados, sino de proporcionarles conocimientos que les permitan tomar decisiones seguras durante los primeros instantes de una emergencia.

Reconocer el peligro, avisar rápidamente a los servicios de emergencia, conocer las vías de evacuación y evitar determinadas actuaciones que pueden incrementar el riesgo forman parte de esa cultura preventiva.

También resulta esencial entender que no todos los incendios son iguales ni todos los medios de extinción sirven para cualquier situación. La formación práctica ayuda a comprender las posibilidades y, sobre todo, las limitaciones de los equipos disponibles.

Bomberos y especialistas trasladan su experiencia a los ciudadanos

La presencia de profesionales aporta a las jornadas una dimensión especialmente práctica. Las explicaciones no se limitan a conceptos abstractos, sino que se apoyan en situaciones que pueden producirse en viviendas, centros educativos, negocios y otros edificios.

En la presentación participaron Gabriel Muñoz, director gerente de la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos; Antonio García Infanzón, jefe de Programas de Prevención de Fundación MAPFRE; Ignacio Farjas, inspector jefe del Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento del Ayuntamiento de Huesca; Mónica Soler, presidenta comarcal de La Hoya de Huesca, y Gemma Allué, concejala de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Huesca.

La colaboración entre profesionales, administraciones y organizaciones especializadas permite abordar la prevención desde diferentes perspectivas. Porque un incendio no es exclusivamente un problema de extinción: también es un problema de prevención, planificación, mantenimiento, formación y capacidad de reacción.

Aprender a utilizar los medios de protección contra incendios

Entre los contenidos abordados durante las jornadas figura una aproximación práctica al funcionamiento de los extintores. Saber reconocer un equipo, comprender para qué sirve y conocer unas nociones elementales sobre su utilización permite familiarizar a la población con dispositivos que están presentes en numerosos edificios.

Un equipo habitual en determinados establecimientos, comunidades, garajes y otros espacios es el extintor 6 kg, aunque la elección del agente extintor, su capacidad, número, distribución e instalación debe responder al riesgo existente y a las exigencias aplicables en cada caso.

Pero disponer del equipo es solamente una parte de la protección. Debe estar correctamente instalado, señalizado, accesible y sometido al mantenimiento correspondiente. Un dispositivo oculto detrás de mercancías, inaccesible o deficientemente conservado puede perder buena parte de su utilidad precisamente cuando más se necesita.

La “casa del humo” enseña qué ocurre cuando la visibilidad desaparece

Una de las actividades más llamativas de esta Semana de la Prevención de Incendios es la denominada “casa del humo”. La instalación permite recrear mediante humo inocuo algunas de las dificultades que pueden encontrarse durante una emergencia.

Los escolares y docentes pueden comprobar de forma controlada cómo cambia la percepción de un espacio cuando disminuye la visibilidad. Aquello que conocemos perfectamente en condiciones normales puede resultar mucho más difícil de interpretar cuando aparece humo.

La experiencia ayuda a transmitir una enseñanza que difícilmente puede conseguirse únicamente mediante teoría. Saber dónde está una salida no significa necesariamente que resulte sencillo localizarla durante una emergencia. Por eso son tan importantes la señalización, los recorridos de evacuación despejados y la formación previa.

Comprar equipos no sustituye una estrategia completa de prevención

La creciente concienciación sobre seguridad hace que particulares y responsables de negocios se interesen por comprar extintor y otros dispositivos de protección. Sin embargo, la adquisición de equipos debe integrarse dentro de una estrategia más amplia que contemple las características concretas del inmueble y sus riesgos.

La protección contra incendios funciona como un conjunto. Prevención, detección, alarma, evacuación, compartimentación, medios de extinción y mantenimiento forman diferentes capas de seguridad. Ninguna debería entenderse de manera completamente aislada.

Las jornadas de Huesca resultan relevantes precisamente porque ponen el conocimiento en el centro. Tener equipos es fundamental cuando corresponden al riesgo, pero también debemos saber dónde están, mantenerlos correctamente y conocer cómo actuar ante una situación de emergencia.

La prevención también pasa por mantener accesos y vías de evacuación operativos

En cualquier inmueble, la seguridad depende igualmente de aspectos cotidianos que pueden pasar inadvertidos: puertas que deben permanecer operativas, recorridos de evacuación libres de obstáculos, accesos correctamente mantenidos y sistemas de cierre que no dificulten una salida cuando resulte necesaria.

En ámbitos diferentes de la protección contra incendios también existen servicios especializados relacionados con accesos y cerraduras, como cerrajero-barcelona.com.es. En materia de evacuación, lo verdaderamente relevante es que las soluciones instaladas en cada edificio respeten las condiciones de seguridad y uso que correspondan.

La prevención exige observar el inmueble como un conjunto. Un pasillo utilizado como almacén, una salida obstaculizada o un equipo de extinción inaccesible pueden convertir pequeños errores cotidianos en problemas importantes durante una emergencia.

La importancia real de la protección contra incendios en la actualidad

Las actividades desarrolladas en Ayerbe, Almudévar y Tierz permiten abordar una cuestión que va mucho más allá de una campaña puntual: la importancia real de la protección contra incendios en la actualidad.

Vivimos rodeados de instalaciones eléctricas, baterías, electrodomésticos, sistemas de climatización, cocinas y numerosos equipos que forman parte de nuestra vida cotidiana. La respuesta no consiste en vivir pendientes del riesgo, sino en gestionarlo correctamente mediante prevención, mantenimiento y formación.

Precisamente por eso resulta valioso introducir estos conocimientos desde la infancia. Un niño que aprende a no esconderse durante un incendio, a seguir las instrucciones de evacuación o a comprender el peligro asociado al humo incorpora hábitos que puede conservar durante toda su vida.

La cultura preventiva se construye mediante pequeños conocimientos repetidos y normalizados. Prevenir debe convertirse en una rutina y no en una reacción posterior al accidente.

Los incendios domésticos recuerdan por qué la prevención resulta imprescindible

Las cifras utilizadas durante la campaña permiten comprender la dimensión humana del problema. Según los datos expuestos por los responsables de la iniciativa correspondientes a 2024, el último Estudio Anual de Víctimas de Incendios en España contabilizó 234 fallecidos.

Los datos difundidos durante las jornadas señalan además que el 94% de los incendios analizados tuvo lugar en el propio domicilio, mientras que el 70% de las víctimas mortales falleció por intoxicación de humo. Asimismo, el 60% de las muertes se produjo en incendios registrados durante la noche.

Otro elemento especialmente significativo es la edad. La mitad de las víctimas tenía más de 65 años y, dentro de ese colectivo, aproximadamente la mitad vivía sola. Estas cifras recuerdan que la prevención debe prestar atención especial a las personas potencialmente más vulnerables.

El humo, uno de los principales peligros durante un incendio

Cuando hablamos de incendios solemos imaginar inmediatamente las llamas, pero las estadísticas presentadas durante estas jornadas ponen el foco también sobre el humo. Su propagación puede reducir rápidamente la visibilidad, dificultar la orientación y generar una atmósfera peligrosa.

De ahí el valor pedagógico de actividades como la “casa del humo”. La simulación permite interiorizar que durante una emergencia la evacuación debe realizarse siguiendo las pautas establecidas y las indicaciones de los profesionales, sin improvisaciones que puedan aumentar el peligro.

La prevención nocturna merece igualmente especial atención. Mientras dormimos, nuestra capacidad para advertir determinadas señales cambia, lo que refuerza la necesidad de analizar las medidas de detección y protección apropiadas para cada inmueble.

21 ediciones acercando la cultura preventiva a la sociedad

La Semana de la Prevención de Incendios alcanza en 2026 su 21ª edición. Su continuidad muestra que la sensibilización no puede abordarse como una acción aislada. Cada generación necesita aprender, actualizar conocimientos y comprender los riesgos propios de los espacios que utiliza.

La extensión de las actividades a Ayerbe, Almudévar y Tierz permite ampliar el alcance territorial de la campaña y acercar directamente a los municipios una formación que combina explicaciones, demostraciones y simulaciones.

La participación de los centros educativos tiene además un efecto multiplicador. Los conocimientos adquiridos por los escolares pueden trasladarse después a las familias, generando conversaciones sobre seguridad que probablemente no surgirían de otra manera.

Prevenir significa actuar antes de necesitar a los bomberos

La principal enseñanza que dejan estas jornadas es sencilla: la mejor emergencia es aquella que conseguimos evitar. Y cuando evitarla no resulta posible, haber trabajado previamente la prevención permite afrontar la situación con mejores herramientas.

Revisar riesgos, mantener correctamente las instalaciones, disponer de los medios de protección adecuados, garantizar que las vías de evacuación permanecen libres y conocer unas pautas básicas de actuación son decisiones que se toman antes del incendio, no durante él.

Bomberos, APTB, Fundación MAPFRE y las entidades participantes convierten así la Semana de la Prevención de Incendios en algo más que una sucesión de demostraciones. En Ayerbe, Almudévar y Tierz, la iniciativa lleva la prevención hasta colegios y vecinos para recordar una realidad fundamental: la protección contra incendios es realmente eficaz cuando empieza antes de que aparezca la primera llama.

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